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jueves, 29 de octubre de 2009

La Prensa escrita en el Porfiriato

En el desarrollo del trabajo se plantearan tres asuntos específicos con el fin de disipar el uso de la prensa escrita para la investigación histórica y cómo las publicaciones han marcado hitos históricos.

El primer punto a desarrollar es el uso de los textos periodísticos como fuentes para estructurar un análisis histórico -estudio de las ideas y acciones del hombre-.

El segundo punto es sobre la relación prensa – poder, principio de muchos gobiernos, pero ¿Puede esto ser aplicado en el gobierno de Porfirio Díaz?

Finalmente, el tercer punto es reconocer la importancia histórica de la publicación de la entrevista Díaz – Creelman.


La prensa escrita como fuente de la Historia.

El periodismo cuenta con diferentes funciones, es un servicio público de información, una industria, un medio publicitario y por tanto una mercancía[1]. Hay dos marcos temporales que se pueden estudiar con los periódicos, el mundo contemporáneo y el pasado.

Para poder escribir sobre un acontecimiento es necesaria la investigación y la observación, hay un acto el interpretativo por parte del lector. Por otro lado, el periodista debe tener respeto absoluto por la verdad, ser incorruptible y sus escritos deben tener un valor edificante y educativo[2].

Lo anterior, sobre la ética del periodista, se puede concretar que la base es la objetividad, para conseguir su validez científica. De esta forma la prensa escrita es una fuente para la escritura de la historia, que exige la veracidad en sus herramientas documentales.

La historiografía es una disciplina que propone la lectura y crítica de lo que se ha escrito sobre la historia, por tanto es un instrumento revisionista y teórico. También, nos puede ofrecer, mediante un exhaustivo análisis la utilidad y verosimilitud de una fuente.

El estado de la cuestión (etapa del estudio historiográfico) sobre una nota periodística, no sólo implica el estudio de la información, hay otros aspectos que deben ser tomados en cuenta para tener una perspectiva sobre la exposición del acontecimiento, por tanto, es importante tener datos sobre el autor, la línea informativa ó ideológica del periódico y la editorial.Saber quién escribe, cómo, para quienes y dónde nos brindará una visión sobre el tratamiento de la información y poder ser cuidadosos para la elegir nuestras fuentes.

Se puede analizar la vida habitual, política y científica. Pensar sí la reconstrucción del pasado cotidiano prepara el escenario para la producción de un hito histórico. Es tarea del historiador reconocer las publicaciones o artículos que pueden ayudarle en su estudio, fotografías, publicidad, caricaturas, avisos de ocasión, esquelas funerarias, etc.


El Periodismo en el Porfiriato.

La prensa escrita es el mejor registro de la vida social de un país. “En las páginas de las publicaciones periódicas quedó consignada una versión de la historia. Los acontecimientos y personajes, el pensamiento político y las luchas entre facciones vieron en este medio el vehículo para manifestarse”[3]

Una de las funciones sociales de la prensa es brindar información, también se ofrece un punto de vista sobre los hechos, por tanto hay una carga ideológica y crítica hacia – a pesar de la lucha por que estas sean objetivas e imparciales - algún acontecimiento o personaje.

En México, durante el periodo comprendido entre 1876 y 1911, la administración pública estuvo bajo las órdenes del General Porfirio Díaz. Como presidente reelecto en múltiples ocasiones debía mostrar la eficacia de su legislación y poder legitimar su poder, por tanto en este período se dio una relación prensa – poder.

La prensa en el Porfiriato se caracterizaba por un ánimo político y analítico. “El periodismo era concebido fundamentalmente como medio para expresar ideas, manifestar posturas y hacer proselitismo” [4]este fue el núcleo de la tarea periodística, no sólo se apoyaba al régimen del General Díaz. Muchos eran subversivos y se les atacaba con la prensa, leyes o subsidio para sólo servir a la administración política.

En este periodo gubernamental había dos tipos de prensa: vigilante y combativa. El periódico fue un escenario de discusión para los liberales y conservadores. La subvención de la prensa fue un arma para terminar con la prensa oposicionista, fue fomentado por Juárez y Lerdo[5], quienes también establecieron leyes para la libertad de expresión, pero sin desacreditar el régimen.

En el gobierno de Manuel González se reformaron artículos constitucionales que permitieron la libertad de publicación, pero los escritores podían ser llevados a tribunales del orden común.

En el gobierno de Díaz empezó la persecución de las publicaciones subversivas, eran subsidiadas, para seguir redactando tenían que hacerlo a favor del gobierno porfirista.


“No fue sino hasta la segunda administración de Díaz, 1884 – 88, cuando el carácter institucional del régimen empezó a desenvolverse y su política de prensa se definió… Verdaderamente, aparte de la persecución y la violencia, el aprisionamiento por la ofensa de difamación fue el medio más frecuentemente utilizado para suprimir el periodismo de oposición”[6]

Uno de las importantes publicaciones que fueron censuradas por ser oposicionistas fue el semanario El Hijo del Ahuizote, contenía caricaturas satíricas. Los inicios de este diario se dio con Vicente Rivapalacio como crítica del gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada. Otro de los diarios que no favorecían a la administración pública fue El Correo del Lunes.

Los hermanos Magón jugaron un papel importante en la prensa escrita, recuperaron la publicación de El Hijo del Ahuizote (imagen abajo) y en 1900 fundaron el semanario Regeneración (imagen arriba), con ideología contraria al gobierno en función.



La administración gubernamental subsidió a El Partido Liberal, periódico que favorecía al régimen, posteriormente desapareció cuando le retiraron la contribución para ser publicado.

En 1896 inicia la publicación de El Imparcial, fundado por Rafael Reyes Spíndola, quien también había fundado El Universal. Fue subsidiado por el gobierno de Díaz, fue el primer periódico industrial ya que para su impresión se usaron linotipos y rotativas. El estandarte informativo era el amarillismo y artículos reivindicativos del régimen del General Díaz.


Los artículos periodísticos de finales del siglo XIX y principios del XX eran determinantes para la vida política de México, había una estrecha relación prensa – poder. El gobierno era el censor de las publicaciones, cuidaba su imagen y enaltecía sus acciones.


Entrevista Díaz – Creelman.

James Creelman un periodista canadiense de Pearson’s Magazine, en enero de 1908 realizó una entrevista al presidente en turno de México, el General Porfirio Díaz. Después de su publicación en la revista fue traducida y publicada en México por El Imparcial.

La visión general que nos brinda la lectura de la entrevista es un texto que enaltece el gobierno porfirista. El contenido de la nota fue polémico, en el, Díaz argumentaba que en las elecciones de 1910 se propondría para reelegirse por última ocasión. También daba la bienvenida a un grupo opositor que buscara el poder, a quienes no vería como un mal, sino una bendición, guiaría al nuevo partido con el fin de establecer la democracia en México[7].

La publicación de la entrevista ha sido blanco de múltiples investigaciones y revisiones historiográficas, se ha considerado como un antecedente de la Revolución mexicana de 1910.

¿Cuál era la intención de Creelman para escribir la entrevista?, ¿Por qué Porfirio Díaz accedió a ser entrevistado? Tenorio Trillo argumenta que Creelman fue pagado para entrevistar a Díaz, cabe recordar la relación prensa y poder característica del régimen gubernamental.[8]

Díaz esperaba que la entrevista diera pie a un libro sobre el progreso de México, y de esta forma legitimar su poder y hacer propaganda para las reelecciones de 1910.

Son múltiples los datos que nos puede brindar el estudio de la entrevista Díaz – Creelman, entre otras. Un estudio contextual apunta que esta entrevista también funcionó como publicidad para las reelecciones en Estados Unidos de 1908.

Con un análisis historiográfico podemos reconocer la intención del periodista y del personaje entrevistado. Una disertación sobre la actitud de los lectores sería un tema brillante para la historia social. Depende del historiador hacer de la entrevista Díaz – Creelman un hito histórico o considerarlo parte del proceso o consecuencia de la Revolución de 1910.


Conclusiones.

A lo largo de este trabajo se ha intentado mostrar la influencia de la prensa escrita en el devenir histórico, también la trascendencia de este medio de comunicación para realizar investigaciones.

La validez científica del periodismo es la garantía que tiene la historia para poder usarlo como fuente. Es necesario hacer un análisis historiográfico para poder trabajar con la publicación o el artículo en cuestión.

La historia del periodismo brinda a nuestra disciplina el conocimiento de factores determinantes para los hechos históricos, preferencias sociales, datos económicos, políticos y culturales.

La nueva historia, con particularidad la historia de las mentalidades puede ayudarnos para hacer un trabajo excepcional en el estudio de los periódicos y reconocer códigos de una sociedad en una etapa histórica determinada. Ésta es una de mis propuestas y metodología de trabajo, no considero que sea la única válida.

La prensa escrita puede ser una fuente primaria o secundaria, depende del tipo de investigación y la metodología aplicada.




[1] Ochoa Campos Moisés, Reseña Histórica del Periodismo Mexicano, México, Porrúa, 1968, pág. 14.

[2] Ibíd. Pág. 15

[3] Toussaint Alcaraz Florence, Escenario de la Prensa en el Porfiriato, México, Universidad de Colima, 1989, pág. 7

[4] Ibíd. Pág. 34

[5] Reed Torres Luis, El periodismo en México, 500 años de historia, México, Edamex, 1998, pág. 230

[6] Ibíd. Pág. 232

[7] Tenorio Trillo Mauricio, Algo más que una entrevista: la Díaz – Creelman 1908, http://www.istor.cide.edu/archivos/num_35/coincidencias1.pdf

[8] Ibíd. Pág. 119.

1 comentarios:

Norma Angélica Morales González dijo...

Queda expuesa la relación que sostiene la prensa y la historia en la publicación del blog. Ello es conveniente para sutentar no sólo la prensa como una fuente de conocimiento para la visión histórica, sino para el análisis de las versiones, las metodologías de estudio y las interpretaciones del pasado y del presente histórico que ambas comparten.

Interesantes apreciaciones que se tejen en el claro ejemplo del Hijo del Ahuizote, Regeneración y la entrevista Díaz-Creelman.